Si se usa microondas, conviene abrirla (se puede usar el OpenEAT* para hacerlo mucho más fácil), sacar la vianda de la bandeja y colocar en un plato para llevar al microondas. Otra opción es dejarla en la bandeja abriendo apenas un borde o dejar una pequeña ventilación para permitir que salga el vapor.
Si se elige horno, colocar el contenido en una fuente apta y controlar que se haya descongelado el interior, antes de retirar. Una vez alcanzada la temperatura adecuada, es recomendable revolver suavemente el contenido para distribuir mejor el calor. Esto es especialmente útil en preparaciones con distintos ingredientes o salsas. El objetivo es que toda la vianda quede uniforme, sin zonas demasiado frías ni demasiado calientes.
Las viandas feeleat son completas, con proteínas y vegetales. Si se busca completar aún más la comida, la vianda puede acompañarse con una fruta o una bebida sin azúcar.
También es importante sostener algunos cuidados básicos: mantener la cadena de frío, no volver a congelar un producto ya descongelado y lavarse las manos antes de manipular alimentos. Son detalles simples, pero fundamentales para una correcta conservación.
El objetivo de feeleat es que comer bien sea algo fácil y rápido, ayudándote a mantener tu estilo de vida, comiendo saludable y fácil.
Cuando la vianda está bien conservada y bien preparada, se transforma en una solución rica, práctica y nutritiva para acompañar la rutina diaria sin resignar calidad ni ocupar mucho tiempo.